Los últimos datos de actividad económica reflejan un proceso de recuperación con un impulso “bastante fuerte”, según Rodrigo Cubero, presidente del Banco Central.

El índice mensual de actividad económica (IMAE) alcanzó un crecimiento interanual del 2,5% en octubre. Con esto, estaría dejando atrás los niveles por debajo del 2% que llevó durante la mayor parte del año, aunque quedaría por debajo de su nivel potencial de 3,5%.

Para Cubero, sobresalen algunas razones para estar optimista sobre una reactivación generalizado que alcanzaría a sectores que estuvieron deprimidos como construcción y comercio.

Destaca que al proyectar el ritmo actual a una tasa anualizada se alcanzaría un crecimiento de 4,9%. Mientras tanto, datos que se consideran señales adelantadas del crecimiento están mejorando, como las importaciones necesarias para inversiones y consumo.

El Banco Central ha jugado un rol importante durante este año de bajo crecimiento, promoviendo el crédito y suavizando la variación en el tipo de cambio.

En siete ocasiones ha recortado su Tasa de Política Monetaria (TPM), la cual se ubica en este momento en un 2,75%, con la intención de apoyar la recuperación sin comprometer el objetivo inflacionario. También intentó impulsar el crédito al disminuir el encaje mínimo legal, liberando un total de ¢381.000 millones que quedaron disponibles para créditos a mediados de año.

Por otro lado, compró $550 millones para su programa de compra de reservas internacionales entre noviembre y diciembre, dándole tranquilidad al mercado cambiario ante una abundancia de divisas por la venta de eurobonos y los préstamos internacionales del Gobierno.

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Rodrigo Cubero, participó en el anuncio de programa de créditos de salvamento el 11 de octubre. (Foto: Roberto Carlos Sánchez @rosanchezphoto)

Cubero habló acerca de las perspectivas del crecimiento en una entrevista con El Observador.

-¿Cuáles indicadores reflejan ese proceso de recuperación según el Banco Central?

La tasa de variación trimestral a octubre anualizada es de 4,9%, eso sí ya sugiere que hay un proceso de recuperación bastante firme y los otros indicadores que nos permiten ver este proceso de recuperación, esta tendencia al repunte de la actividad económica, son indicadores que podríamos llamar variables adelantadas de actividad económica.

Por ejemplo, las importaciones de bienes de capital que son la maquinaria y el equipo están repuntado, eso sugiere que ya las empresas están volviendo a invertir.

También, las importaciones de bienes de consumo final, eso nos da la idea de que hacia adelante el consumo podría estarse fortaleciendo.

Tenemos una indicación de que el crédito empieza a repuntar, sobre todo cuando vemos las tasas trimestrales.

-¿Considera que podría ser complicado confirmar la fuerza de la recuperación, al estarse comparando con meses del 2018 en que se vivió una huelga nacional?

Eso no es una razón para no congratularnos por el hecho que hoy en día estemos mejor. Justamente si queremos ver si la economía está mejor hoy que lo que estaba hace un año, tenemos que comprar a cómo estábamos hace un año..

Sí es cierto que el último trimestre del año anterior fue un punto bajo de actividad económica, y justamente también por eso creemos que este trimestre podemos tener un repunte significativo, por lo que el rebote que ya empezamos a ver en junio, no debería sino fortalecerse.

Pero no es lo único que está pasando, afortunadamente lo que vemos es que sectores que tienen un impacto importante sobre el empleo, sí están empezando a repuntar.

-Justamente se decía hace unas semanas que el desempleo no estaba mejorando aún. ¿Eso podría cambiar?

Están empezando a repuntar sectores como comercio, agricultura y construcción.

La construcción que también emplea mucha gente y en ese sentido es importante para llevar a la baja las cifras de desempleo, ha tenido tasas de crecimiento altamente negativas, y todavía las mantiene en octubre, pero ya ahora si estamos viendo que están menos negativas que antes.

Estamos viendo que a nivel trimestral también se da un repunte.

Es la única industria que nos faltaba de rebotar, porque todas las demás están en terreno positivo, y también la evidencia anecdótica de los bancos es importante porque nos están empezando a decir que les están tocando la puerta para tomar créditos.

-¿A cuáles medidas atribuya ese proceso de recuperación?

La primera y fundamental es la aprobación de la reforma fiscal, porque no hay ninguna duda que buena parte de la desaceleración que veníamos teniendo desde 2015 se debía a la incertidumbre que estaba generando la presión fiscal.

Eso tiene mucho peso sobre las expectativas empresarios, y se tradujo en una reducción importante en el apetito por inversión.

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También, llevó a mucha presión por parte del Gobierno sobre las tasas de interés, estrujando al sector privado de los mercados de financiamiento porque estaba absorbiendo gran cantidad de recursos para poder financiar su déficit, consecuentemente se desincentiva el consumo y el crédito.

Aunque no se resuelve plenamente con la reforma, la gente entiende que se ha retomado la senda de la sostenibilidad de finanzas, pero en esto sí reconozco que no se dio el rebote tan rápidamente que esperábamos en las expectativas.

Rodrigo Cubero fue juramentado como presidente del Banco Central el 1 de agosto del 2018. (Casa Presidencial)

Quedó una nueva forma de incertidumbre que fue, ¿cómo me van a afectar los nuevos impuestos? A mi empresa, a mi pequeño negocio o a mi como consumidor.

La disipación de esos efectos remanentes de incertidumbre, es un componente adicional de la  recuperación que estamos viendo, más allá de otros temas que ayudan al rebote.

-¿Cuáles serían eso otros efectos?

Nosotros tuvimos un efecto del Niño muy fuerte con un choque climático que ya afortunadamente desapareció, pero afectó mucho al sector agrícola. Ciertamente este año es mejor en clima que el año pasado sobre todo los últimos seis meses, a la par de un mejoramiento de los precios de productos agrícolas de exportación.

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Por otro lado, la situación de Centroamérica, que había sido muy afectada por Nicaragua, empieza a estabilizarse. Entonces nuestras exportaciones a la región están empezando a estabilizar o a rebotar, eso ha ayudado a la manufactura fuera de zona franca.

Entonces, los sectores que no estaban creciendo, en parte por choques externos, en parte por el tema de confianza, ya empiezan a recuperarse y se le pegan a los que si habían manteniendo una tasa de crecimiento muy positiva, que son las zonas francas y servicios de exportación, como turismo y de apoyo empresarial.